domingo, 30 de mayo de 2010

"RETOMANDO LA BUENA RACHA

Después del fracaso en el IRONCAT, me reconcilio con la competición, ya que este fin de semana, en la Marcha Cicloturista Sierras de Moratalla, en la que he participado por quinto año (ya me he licenciado), he conseguido hacer mi mejor tiempo, 6:09 real, clasificándome por primera vez con el diploma de oro en mi categoría (la que se nos pone V que no es de veteranos, sino de viejales).
Es muy probable, que al no haber participado en la prueba de L'Ampolla, mi organismo se haya encontrado más en forma y entero para afrontar los kms de Moratalla. En fin, que el que no se consuela es porque no quiere, y para completar el refranero popular, también puedo añadir que no hay mal que por bien no venga (estoy lanzao...).

Bueno, el caso es que ya tengo toda la colección completa de trofeos, dos bronces, dos platas, y el oro de esta última edición. Yo creo que la ropa de Fabian Cancellara me trajo suerte, aunque en realidad yo había pedido sus patas (la ropa me daba igual), solo me enviaron el envoltorio.

En esta instantánea, gentileza del Club Ciclista Santa Eulalia de Totana, en plena subida en el Alto de Benizar.

Como se aprecia en esta otra foto de meta, por mi cara un tanto descompuesta, tampoco es que regalaran los trofeos...


Un recorrido algo distinto al de otros años por culpa de unas obras en parte del circuito original (puerto de Yetas), que motivó que la organización tuviera que improvisar algunas variaciones. No obstante, parece que en general, ha sido del agrado de la mayoría, incluso hay quien piensa (yo me incluyo), que este año ha sido algo menos dura que en ediciones anteriores. No obstante, se respetaba la mayor parte, y el alto de Benizar seguía donde siempre, repartiendo sufrimiento en la última parte del recorrido. En cualquier caso, el desnivel acumulado de más de 2.700 metros repartidos en los 162 kms, ya dicen bastante de su dureza. Y para los que no lo vean claro, otros tantos opinan que ésta prueba es incluso más dura que la mítica Quebrantahuesos. Yo conozco las dos, y pienso que no son muy comparables, porque la que organiza el CC Edelweis de Sabiñánigo tiene solo tres puertos repartidos en 205 Kms (solo?? Somport, Portalet y Marie Blanc), y en la de Moratalla salen entre 6 a 7 puertos (decimos altos) repartidos en 160 kms, por lo que tiene menos descansos, pero las subidas no son tan largas. En cualquier caso, el nivel de los participantes de esta última, puedo asegurar que siempre es muy alto.
En cuanto a la organización, a cargo del Club Ciclista Moratalla, como siempre, impecable, puntual en la salida, buena señalización y asistencia, avituallamientos bien surtidos, y al final, comida (pasta) y bebida generosa, además de los típicos recuerdos. Incluso han llegado hasta el punto de negociar con la alcaldía la anulación de todas las sanciones impuestas por la Policía Local a los participantes que dejaron el coche mal aparcado, y que fueron muchos. No se les puede pedir más.

Para los más curiosos, aquí os dejo el enlace con el mapa, perfil, y gráficas del ejercicio:


Finalmente, y para completar el entreno duro, y después de la paliza del sábado, el domingo a correr, mas bien trotar, durante tres horas, a pleno caneo, que la mañana que hemos tenido en Murcia ya nos recuerda (por fin) que el verano está a la vuelta de la esquina.

Esta semana se hará corta, porque enseguida con los preparativos y viaje a Estocolmo el viernes, y el sábado, a correr el STOCKHOLM MARATHON. Ya veremos cómo se me da, porque me encuentro bien, creo que en pico de forma, pero no pretendo mejorar mi mejor marca allí, sino hacer mi carrera, a mi aire, sin objetivos predeterminados, y aprovechar para conocer a pie esta ciudad, de la que dicen es una de las más bonitas del mundo. Ya os cuento...


Ciao

jueves, 27 de mayo de 2010

"FAUNA SALVAJE...?

Este martes pasado, y buscando una mínima preparación para la dura Marcha de Moratalla del próximo sábado, que me permitiera terminarla sin problemas, hice una escapada con la flaca, muy parecida a la del martes anterior, con la intención de acumular kms en subidas. Tal cual, me fuí por la Mota del río hasta Alcantarilla, siguiendo hasta la Vía de Servicio de la Autovía en dirección a Alhama, y desde allí, a lo alto de Sierra Espuña, en concreto al Collado Bermejo, con regreso por El Berro, Gebas, Fuente Librilla, Barqueros...

Mi sorpresa, cuando en mitad de la subida al Collado, a la altura de la Fuente del Hilo, me encuentro con lo que parece un perro pequeño, alargado y flacucho, pero con la cola bien hermosa....

Joder, pero si no es un perro, es un zorro. Lo paso unos metros, me paro, veo que no se asusta, sospecho que si está husmeando por esa zona es más bien porque está hambriento, y saco una barrita energética, me mira, se acerca, y sin ninguna vergüenza, se come un pedazo que le tiro. Me mira de nuevo, se me acerca más, yo que no doy crédito, y le echo otro pedazo. Se lo zampa, se relame, y se me planta delante, con todo el descaro del mundo, como diciendo venga, no seas tacaño, dame más...

Ya solo me queda un pedacín y lo dejo en mi mano, se la acerco, y lo nunca visto, se lo come de mi palma. No lo podía creer, UN ZORRO COMIENDO DE MI MANO!! De la emoción casi se me cae el teléfono móvil con el que pude hacer estas fotos. Ya no pude darle más comida porque lo único que me quedaba eran dos geles y una glucosa (aunque por el hambre que presentaba yo creo que hasta se los hubiera comido, pero con riesgo a quedar implicado en la "operación puerto").


Verdaderamente impresionante. Uno de los momentos más interesantes vividos en el transcurso de mi experiencia deportiva y en contacto con la naturaleza.


Evidentemente, el zorrito tenía hambre, pero además todo parece indicar que estaba muy acostumbrado a la presencia humana, y aunque yo estaba solo (lo que hizo de ese momento fuera todavía mucho más emocionante), y algunos dicen que a veces soy muy zorro, me han comentado, y debe ser cierto, que este zorro debía ser uno de esos animales que han soltado del Centro de Recuperación, y que muy lejos de llevar vida salvaje, está tan acostumbrado a los de dos patas, que solo le faltaba hablar. Es lo más probable. Pero de ser así, me permito cuestionar el trabajo realizado en el Centro, porque si se suelta en estas condiciones a un animal, casi domesticado, que se va a jugar la vida en la carretera por unas sobras de comida, que difícilmente aprenderá a cazar (y eso que este año hay conejos para parar un AVE), y que queda al alcance de cualquier desaprensivo que se encapriche con su cola, se la habrá puesto en libertad muy expuesto a llevar una vida impropia, y lo que es peor, a morir.

En fin, no es segura esa procedencia, y tampoco le resta ni un ápice de valor al momento extraordinario que pasé ese martes. Inolvidable. Este duro entreno y otros muchos más que vengan, habrán merecido la pena por ese rato especial que pasé con mi amigo zorro, aunque no fuera tan salvaje.

Ciao.

domingo, 23 de mayo de 2010

"LA MEDIA DE ALMANSA Y MÁS

Un buen fin de semana con dos salidas en MTB por el Coto, y media maratón intermedia, y no cualquiera, sino la mítica -por popular- media de Almansa, que resultaba ser una de las más importantes de nuestro entorno que todavía no había podido hacer. Normalmente en estas fechas estamos en Ronda haciendo los 101 de la legión, o en Moratalla con las flacas (las dos son clásicas a las que no suelo faltar), pero este año el calendario me ha permitido, por la suspensión de la primera y la no coincidencia con la segunda, atender este otro frente runner tan esperado. Aquí foto con el grupo Mandarache, y el Castillo de Almansa al fondo.


Casi me quedo sin palabras para describir las sensacionales impresiones que me traigo de Almansa. Es muy probable que en ediciones venideras prescinda de alguna de las otras por repetirla. Tan solo una pega, pero completamente ajena a esta media, y es que mi hermano Feli no pudo correrla conmigo, como tenía previsto, por culpa de una tendinitis puñetera que no termina de curarse y que lo ha dejado fuera de servicio en un par de ocasiones. No obstante, tuvo a bien acompañarme y hacer de reportero gráfico. Los dos, uno desde dentro y el otro como público, pudimos comprobar que no era leyenda todo lo que se decía de esta localidad y de su famoso evento. Se quedan cortos, porque yo no he visto nada igual en cuanto a participación popular y público. Es verdad que en la de Santa Pola también participan un buen montón de corredores, incluso más que en Almansa, pero también es cierto, que en ésta última las gentes del pueblo se vuelcan con la carrera y con los participantes como en ninguna otra. Es impresionante el ambiente que se respira durante todo el recorrido, el público se abarrota incansable para aplaudir, los niños para chocarte las manos, y encima, aunque duro por los repechos, el recorrido, de dos vueltas, es perfecto. Atraviesa el centro de la población, las calles peatonales, el entorno histórico de su Castillo ... En definitiva, una experiencia inolvidable que puedo recomendar sin reservas. El ejercicio, con todos sus detalles está en el siguiente enlace de Garmin: MEDIA DE ALMANSA

Por lo demás, ya lo he dicho, el sábado por la mañana una salida tranquila de tres horas en MTB por el Coto, con Félix, Pepe Guirao (que parece retomar las sanas costumbres), Joaquín y JJ, nada dañina para la media de la tarde (al final me salieron 1:36 sin forzar), y me demuestra que el entreno para IR te deja preparado para cualquier cosa, y el domingo el remate final, otras 3,5 horas de MTB, de nuevo por el Coto, esta vez con un ritmo más alegre, en compañía de Joaquín, José Manuel y Riqui. Aquí está la foto de la jornada, con los referidos posando con la última adquisición de Joaquín, una Cube de doble suspensión, muy graciosa y que anda estupendamente en todos los terrenos.

La ruta del domingo es la que pongo abajo con enlace del GPS Garmin, para que se vea el recorrido hecho por el interior del Coto (y por Santomera).
El sábado 29 a Moratalla, que nos llama otra edición más, y ya van cinco... El infierno estará en el puerto de Benizar???

Ya os cuento.

Ciao

miércoles, 19 de mayo de 2010

"EL VIENTO PUDO CON MI IRONCAT

He tardado unos días en ponerme con este post porque verdaderamente no sabía cómo afrontar la crónica de esta importante decepción. Lo único que puedo decir y resumir para explicar las razones que me llevaron al abandono en los primeros 300 metros del segmento de natación, es que por desgracia se cumplieron los pronósticos pesimistas que arrojaba la infalible "windguru" para ese día (15 de mayo). Es la web más fiable para conocer el estado de la mar y el tiempo en las costas, y el aviso era claro, se esperaban, desde primeras horas de la madrugada vientos entre los 35-40 km/h, y rachas de 80-90 km/h, y así fue. No obstante, y pese a que algunos triatletas que vinieron a L'Ampolla a primera hora no bajaron las bicis de los coches, pisamos la arena de la playa unos 280 de los 300 inscritos. Tras la salida, y pese a que las rachas de viento eran importantes a las 7:00, hora del comienzo de la competición, comencé sin malas sensaciones, en el grupo de cola, como es habitual para evitar atropellos innecesarios, en dirección a la primera boya del recorrido. Cuando llegué e inicié el giro a la derecha, todo cambió, ya estábamos alejados de la costa en una zona mucho más expuesta, y el viento, con las olas, me entraban de costado, por la derecha, el lado por el que respiro, y en ese momento compruebo que me entraba agua cada vez que abría la boca. Llegados a este punto, analizando todo lo que me quedaba y que en caso de seguir e intentarlo podría acarrearme un serio disgusto, y como mínimo, un sufrimiento para el que no estoy preparado, levanté el brazo para que la lancha de la Cruz Roja me sacara.

Ese fue el final de esta prueba, el Ironcat, que con tanta dedicación había estado preparando durante meses. Una vez fuera, con el cariñosísimo aplauso del público que se congregaba en la playa para ver el evento, y el consuelo de mi mujer, comprobé que otros 9 participantes tenían el mismo final que yo, y que en la transición, algunos de los que habían conseguido salir por sus propios medios y llegar a los boxes, presentaban claros síntomas de hipotermia (los temblores no les dejaban ni ponerse el casco), y es que el agua estaba tan fría que a punto estuvo de suspenderse la prueba.

Además, el viento hizo estragos en el segmento ciclista, y en total fuimos casi 50 los abandonos, lo que dejaba un porcentaje altísimo de bajas, prácticamente la quinta parte de los que tomaron la salida.

En fin, pude presenciar la competición como público, y ver, desde fuera, la locura de esta durísima prueba de resistencia, algo que no tienes presente cuando estás participando en ella, pero que resulta muy evidente cuando le das un poco de perspectiva.

Mi ánimo está bastante entero, sé aprender de mis experiencias, sobre todo de las malas, y aunque es obvio que no había hecho la inscripción y viajado a L'Ampolla para esto, mis conocidas limitaciones en la natación, las pocas ganas de sufrir, y mi resistencia a pasar más penurias que las estrictamente necesarias, hicieron que tomara una decisión que consideré la más adecuada para esas duras circunstancias.

Lo mejor del finde en la costa de Tarragona, haber compartido con Elena más tiempo del que los dos esperábamos, conocer y compartir el día con la familia de Carlos (una locura detrás de otra), y el domingo, como estaba previsto, el reencuentro con mi prima Angelita, que vive en Tarragona y que se acercó a vernos con su marido José, un encanto. No la veía desde hacía más de 20 años.

Ahora, a seguir entrenando, mejorando en la natación, y a confiar que la meteorología no quiera cebarse más conmigo. La ventaja es que tengo planificado el siguiente IRONMAN bien pronto, a primeros de agosto, y espero que en Regensburg, que se nada en lago, no tenga estos inconvenientes. Ojo, el IRONCAT está anotado en negrita como asignatura pendiente, y pienso volver algún año a resarcirme.

El sábado que viene a la media de Almansa, a trotar con mi hermano Feli, y a seguir disfrutando del deporte, que así se llama este blog.

Ciao

sábado, 8 de mayo de 2010

"EL TEST: TRIATLON DE SAN PEDRO

El sábado, muy pasadas las 18:00 horas, nos tirábamos al Mar Menor unos 200 triatletas. En mi caso, con una gran preocupación por mi conocida aversión al líquido elemento, y sin olvidar el abandono de la edición pasada. Es verdad que he nadado más este año, pero lo ha sido, hasta este momento, en la piscina, y nada que ver con las sensaciones y particularidades del mar, máxime cuando éste se pone un poco travieso, con un lebeche de cojo..., que te dificultaba la respiración y hasta la brazada, además sin neopreno (porque no estaba permitido por la temperatura del agua), por lo que me ha tocado ponerme el mono de trabajo y aplicarme para salir del trance. Y no exagero, algunos nadadores expertos me han reconocido haber pasado un mal rato.

Al final, esta vez he conseguido terminar el segmento de natación con menos problemas de los esperados, he controlado los nervios iniciales y la verdad es que, a mi ritmo (muy tranquilico), he podido completar el recorrido sin contratiempos.

En la bici, lo esperado, cuatro vueltas en las que la ida era buena, con viento a favor, y a la vuelta, en toda la trompa. Al salir del agua en los últimos lugares, me toca buscar grupos rápidos de los que ya me llevan una vuelta de ventaja, pero una vez enganchado y con ritmo, consigo una media razonable, a pesar de ir con todo el cuidado del mundo, evitando cualquier riesgo de caída, y las sensaciones también son buenas. La Argón, con el montaje ligero, se porta de miedo. Sus 5,5 Kgs. se dejan notar en las arrancadas, y en esta ocasión como he revisado bien toda la tornillería (aprendiendo de los errores anteriores), no se me ha caído el sillín, como me pasó en el Duatlón de Fuente Alamo.

En la carrera a pié, todo en orden. Está claro que el entreno para la larga distancia no es compatible con los ritmos más rápidos de estas distancias sprint, mi motor en modo diesel está muy lejos de las capacidades de otros más rápidos, y me sale una media de unos 4:00 min/Km., pero es lo que toca por la adaptación, y me parece estupendo porque en el IRONCAT tengo como objetivo hacer sub 4:00 horas el segmento, y eso supondrá una media de 5:35 - 5:40 min/Km.

En definitiva, un buen test de cara al sábado que viene. Y sobre todo, un entreno perfecto para la natación (mi talón de aquiles), porque me ha dado mucha seguridad, y el resto ha ido todo bien, sin caídas y con buenas sensaciones. Tiempo total un modestísimo, pero esperado 1:17.

El domingo un par de horas muy tranquilas a pié por la Mota, y la semana que entra, a descansar. En la próxima entrada os cuento cómo me ha ido en L'Ampolla.

Ciao

sábado, 1 de mayo de 2010

"CARRIZOSA, COMO SIEMPRE...


Otro año más nos hemos trasladado a Carrizosa (Ciudad Real) para hacer la XII Edición de su marcha MTB, por el entorno de las Lagunas de Ruidera.


Este año estaban como nunca, con agua a rebosar por todas las lagunas, y con unas caídas impresionantes. El mayor caudal que habíamos visto en todos los años que estamos yendo a ese lugar tan bonito y de gentes entrañables.


Como siempre, el trato recibido allí, extraordinario. El Ayuntamiento, con su Alcalde a la cabeza, Pedro, el Concejal de Deportes, el Club Ciclista, y sobre todo, el que ha sido durante todos estos años alma de la marcha, Raúl, hacen de este evento uno de los más agradables y esperados de la temporada.


Para los que estamos demasiado centrados en las competiciones, y en el entreno duro que aquellas requieren, echamos siempre de menos más pruebas como las de Carrizosa, en las que el objetivo principal de sus organizadores es que disfrutemos de la bicicleta, y podemos dar fe de que lo consiguen. Además se empeñan en que comamos y bebamos de campeonato. Ya está bien del estrés de si llego antes que aquel, de arriesgar más de la cuenta en las bajadas, de dejarme el corazón en una subida. Todo esto queda al margen de la ruta, y solo al final, en un tramo de unos 15 Kms, y para los que quieran desfogarse, se puede correr y disputar.


El resto, neutralizado y con dos avituallamientos estratégicamente situados en los puntos kilométricos 25 y 45 aproximadamente, que obligan a reagrupar a los participantes. Tan solo una sugerencia, que en próximas ediciones vuelva la caldereta que tan bien saben preparar en esa tierra. Pinchando en el enlace que pongo a continuación, podéis ver la ruta completa y la información del ejercicio.


Además, también os dejamos algunas fotos del lugar, del entorno, y del grupo de los diez "MOTAEROS" que este año nos hemos animado. Juan Luis el joven del grupo, con sus 14 años, ha debutado en esta marcha como un auténtico campeón, terminando sin contratiempos y muy entero: ENHORABUENA!!! Encima, nos dieron el trofeo al grupo más lejano, y en el sorteo dos de los nuestros resultaron agraciados con sendos regalos... David, tú te lo has perdido por hacer caso a quien no debes y habla sin saber, habrías disfrutado como el que más, y a dos pasos de tu tierra. Si el año que viene no te apuntas, no tendrás perdón de Dios.


En fin, el sábado que viene el Triatlón de San Pedro y la cuenta atrás para el IRONCAT.

Ciao