martes, 17 de noviembre de 2009

Y ENCIMA, TAMBIÉN NOS DIVERTIMOS. ¿QUÉ MÁS SE PUEDE PEDIR?

Menudo fin de semana hemos tenido en la Sierra del Segura.

Organizado desde hacía días, nos trasladamos el viernes por la tarde a Hornos, para pasar allí el finde, y aprovechar que ya conocíamos la zona para hacer una rutica graciosa con las "burris gordis". Así lo hicimos empleando todo el sábado por la mañana, y al final nos salieron más de 60 Kms por el entorno del Embalse del Tranco. En realidad, le dimos la vuelta entera al pantano, saliendo desde la hospedería "Casa Antonio", en la pedanía La Platera (Hornos), y regreso.

Esta vez fuimos Felix, Joaquín, Ino y yo (el equipo de Ronda), con nuestras respectivas chicas, que no tienen inconveniente en acompañarnos, entre otras razones porque se llevan muy bien entre ellas, y también pasan buenos ratos juntas.


Ni que decir tiene que la zona es espectacular, y que estando a unas dos horas y media en coche desde Murcia, merece la pena perderse unos días por allí para disfrutar de la naturaleza. Además, el otoño sienta muy bien al monte, con sus contrastes de color verde y dorado, y el tiempo que nos hizo fue el mejor para pedalear (ni por encargo nos sale tan bueno). Hasta pudimos disfrutar de la fauna salvaje del Parque, ya que primero vimos un grupo de ciervos, y en otro momento también unas cabras montesas que se nos cruzaron justo por delante, además de las más habituales ardillas.

En fin, no es para poner los dientes largos a nadie, ya que algunos no pudieron venir, y otros no quisieron, pero no puedo dejar de mostrar algunas de las mejores escenas del finde, y como digo en el título de la entrada, no todo es machaque y duro entreno, también nos divertimos, y mucho. Es lo que tiene el MTB si se sabe aprovechar, y nosotros nos estamos haciendo especialistas.

Aquí estamos al inicio de la ruta, con el pantano a la espalda, y a lo lejos, en lo alto, el pueblo de Hornos.

Sorteando dificultades, como este grupo de árboles en mitad del camino, y que nos sirvió de fondo para esta otra toma.

Esta puede servir para jugar al "encuentre a los ciclistas". Hay dos, y es que cuando el agua se retira del lecho, deja esta enorme y vistosa pradera, que no nos pudimos resistir a pedalear. El que está en la sombra es Joaquín, y el de lejos, en mitad del verde, Ino.




Euforia total, nada nos podía parar, ni el agua cristalina, pero helada del río. Aquí está Ino que se quedó el último, remoloneando por no mojarse los pies de nuevo, iniciando el vadeo con las zapatillas en la mano. Era la tercera vez que nos mojábamos, pero la nueva modalidad de mtb que hemos descubierto, el "pantaning", lo exige irremediablemente.










Aquí está Joaquín, que después de descubrir el Quino-grito-huracanado, que no sabemos si atrajo (parecía un animal salvaje en celo) o más bien espantó a la fauna. El caso es que necesitaba otro remojón. Además, su Lapierre ha resultado ser la primera bicicleta de montaña anfibia. La tija tan alta hace las veces de periscopio en aguas profundas.

A ellos tres les llegó hasta por encima de las rodillas, pero a mi casi me cubre entero...




Aquí tenemos a Félix en un momento de reflexión, ante uno de los pequeños arroyos que abastecen al pantano...

Y para demostrar que son (¿somos?) unos auténticos CAFRES, este corte de video, porque hay otro que la censura no dejaría pasar ni en las salas XXXXXX, porque levaría a los clasificadores en terapia psicoanalítica de por vida, y a nosotros a la cárcel sin remedio. No perder detalle, está hasta el tío de la vara.



En fin, que se repita pronto. Ciao,

Carlos

lunes, 9 de noviembre de 2009

LA PRIMERA MEDIA DE LA TEMPORADA


Este domingo hemos podido disfrutar en la Media Maratón de San Javier, cuya 4ª edición ha registrado su record de participación, con más de 1.000 deportistas, y una buena organización, casi sobrepasada por la gran aceptación, además de una magnífica bolsa para el corredor.

Como siempre me había coincidido con otros eventos deportivos, generalmene los duatlones cros, todavía no había tenido la oportunidad de correr esta prueba, pero este año ya estaba mentalizado y renunciando al duatlón de Puerto Lumbreras, me presenté allí para ver lo que me deparaba la mañana, además del viento pronosticado por los meteorólogos.

Al final, todo estupendo, con los ánimos e infraestructura del amigo Miguel (Canario), que vive muy cerca del Pabellón, y que este año se quedaba sin participar por un problema en el pié, además de las labores propias de la crianza, que también lo distraen bastante de los entrenos, me puse en la línea de salida, yo solo, sin ninguna ambición, tan solo la de disfrutar y terminar, evitando en lo posible los calentones y así iniciar la temporada de medias con cierto relax, porque quedan muchas pruebas por delante, y pretendo ir de menos a más, y así llegar a punto a la Maratón de Valencia, el próximo 10 de febrero.

Objetivo cumplido, desde el primer Km. inicio conversación con otro participante, también triatleta, que me pregunta por la Challenge de Barcelona (mi participación la delataba la gorra que llevaba), y desde ese instante, hasta casi la meta, fuimos charlando y compartiendo experiencias. Un saludo muy entrañable para este nuevo amigo, Agustín, un joven médico (otro más) del ejercito que actualmente reside en Cuenca, y que había venido con su familia a San Javier para participar en el evento. Gracias a él, puedo afirmar que la de San Javier ha sido la media más corta de mi vida deportiva, y no porque esta tuviera menos metros (al contrario mi GPS marcó 21.400), sino porque su compañía y amena conversación hicieron que los Kms. pasaran, sin sentir, y cuando me vine a dar cuenta estaba dando la vuelta a la pista de atletismo, terminando los últimos metros.

Esta foto me la ha mandado él mismo (el de azul en segundo plano). Gracias Agustín.


Al final, un optimista 1:37:38, que me deja un excelente sabor de boca, pensando en los próximos compromisos y objetivos. Los siguientes serán, por este orden, el duatlón de Jumilla el día 22 de noviembre, y la media de Cieza el 6 de diciembre.

También os dejo una del pasado Duatlón de Cieza.


Ciao

Carlos

lunes, 2 de noviembre de 2009

LOS DIAS PASAN... EL VERANO NO.


Menudo tiempo el que estamos teniendo, los lagartos como yo estamos encantados, que siga, que siga... Pero cómo lo siento por los que repudian el calor, por los que añoran el frío, y por los amantes de la nieve y los deportes blancos.

Si no cambian las cosas (más bien si no las cambiamos), la tendencia está muy clara, en nada vamos a tener que ir todo el año con la protección solar a cuestas. Y ya digo, por mi parte, que se quede como está, que mis parámetros de temperatura (sin exagerar) son los siguientes:

- Hasta 10 º = Un frío de cojones.
- Entre 10º y 20 º= Frío.
- Entre 20º y 30º= La temperatura ideal.
- Entre 30º y 40 º= Un calorcito bueno.
- A partir de 40º= Me voy a la playa.

Los únicos inconvenientes de estas temperatura, en esta época del año, son los escaparates de las tiendas de moda, que exhiben desde hace semanas la ropa de temporada y nos causan calentura solo verlos. Además, ponen los aires acondicionados a menos 0º para motivar al consumidor, sin éxito, para que compre bufandas. Los mosquitos, que siguen dando guerra y forman hordas organizadas para realizar ataques desprevenidos, y los virus, que parece que encuentran el mejor caldo de cultivo para propagarse y contagiarnos a "tutiplen". Soluciones: no mirar los escaparates, un bote de aután siempre a mano y una vacuna de amplio espectro viral o en su defecto bocata de frenadol (además de la referida e imprescindible protección solar), y asi disfrutar del veranillo permanente que nos queda. ¡¡ VIVA EL CAMBIO CLIMÁTICO, MUERTE AL INVIERNO!! Y es que no se puede ser tan conservador como para pretender que las distintas estaciones del año respeten su tradición y que se cumplan los teóricos pronósticos de temperaturas. CARCAS, MAS QUE CARCAS!! A ver si no vamos a saber respetar la LIBERTAD CLIMÁTICA. Que haga el tiempo que quiera, y si de vez en cuando tiene que caer algún diluvio, pues no pasa nada. Lo contrario seria imponer el clima por la fuerza, y eso nunca. Ante todo talante. Todo lo más negociar, pero no sé con quién... ¿Será con San Pedro? ¿Tendrá interlocutores? ¿Los conocerá Zapatero?

Además, dejando el bochorno permanente paliaremos la crisis: gastaremos menos al no tener que comprar prendas de abrigo, también seremos ecológicos y no mataremos animalicos para despellejarlos, tendremos menos consumo de plásticos porque no necesitaremos bolsas para guardar la ropa que no es de temporada, lanzaremos menos emisiones de CO2 al no hacer uso de la calefacción, y además, en nuestra querida región fomentaremos los ingresos por la vía del turismo, ya que se podrá coger bronce y hacer playng durante todo el año. Con un poco de vista, unas cuantas clínicas para tratar el cáncer de piel, y el negocio redondo. Alcanzaremos el pleno empleo, los que no se mueran estarán trabajando. No se puede pedir más.

Pero según las noticias, los chinos, que nunca se han caracterizado por su compromiso con las libertades, se han dedicado este fin de semana a bombardear el firmamento con nitrógeno líquido, y yoduro de plata, para provocar lluvias y luchar contra la sequía. Son unos auténticos belicistas, unos asesinos de nubes. Al parecer, han conseguido una copiosa nevada a cañonazos. Cuando les vengan las inundaciones se van a enterar. Ahora, después de cargarnos la capa de ozono, y de provocar el calentamiento global del planeta, pretendemos que llueva a la carta, lo justico, ni una gota más, ni una gota menos, y todo a golpe de varita. Lo único que se me ocurre, después de estas reflexiones, y seguro que lo dijo antes algún filósofo-pensador, es que EL SER HUMANO ES... GILIPOLLAS POR NATURALEZA.

Ciao,


Carlos